Diseñado para engordar, no para vivir
Un macropollo no es el pollo que conocíamos. Es un animal rediseñado genéticamente para crecer cuatro veces más rápido que hace 70 años, hasta el punto de que su propio cuerpo no puede sostenerse. En solo 38 a 42 días —antes de completar su desarrollo— ya pesa lo suficiente para ir al matadero. Se le rompen los huesos. Su corazón falla. Sus patas no soportan su propio peso.
Esta campaña nace de una investigación encubierta en granjas de España y la Unión Europea. Lo que grabaron nuestras cámaras no es la excepción: es el sistema. Cada año, más de 810 millones de estas aves se crían y sacrifican en España en condiciones que la ciencia define como sufrimiento sistemático. El futuro del bienestar de los pollos depende de cambios legislativos y presión pública.